miércoles, 22 de junio de 2011

Amada Esposa.


 
Mis ojos cuando miran te ven, lo que tú eres es lo que mis ojos quieren ver.
Ni un poco menos, aunque creo, que si, y deseo que si, un poco más de ti.

Mis ojos aman verte cada día, mientras duermes, cuando los ignoras o no puedes verlos, cuando vienes caminado desde lejos y de repente aparece tu imagen de la nada, mis ojos la aman, o cuando no haces nada, o cuando eres mamá y lo haces todo.

Yo amo a mis ojos que aman mirarte.

Aman también mis ojos eso que se ve de tus palabras invisibles: tus labios decirme, con alegría o con quejas, con duda o con regaños, con miedo  o con absoluta y simple verdad;
mis ojos aman ver tu boca decirme sus palabras invisibles.

Y yo amo a mis ojos que aman ver tu boca.

Aman también mis ojos tus momentos  tristes,
o aquel instante en el que lloraste cuando caminábamos juntos,
o cuando descansamos en silencio,
o cuando nos miramos inconformes,
o cuando nos conformamos con mirarnos,
o cuando nos amamos sin palabras,
aman mis o ojos nuestros momentos,
y yo amo a mis ojos que ven con amor nuestros momentos.

Mis ojos todo aman de ti, pero de todo lo que aman lo más querido, es la cicatriz de nuestro amor y tu cuerpo que sin ayuda y sin lamento ha creado nuestra felicidad.

Mis ojos aman tu cuerpo y yo amo mis ojos que te aman.


Sergio Luis

No hay comentarios:

Publicar un comentario